El milagro de lo pequeño

Vivimos en un mundo que celebra lo grande. Nos dicen que más grande, es siempre mejor. Nos esforzamos por tener casas más grandes, y coches más grandes. Cuando se trata de establecen una ruta hacia el éxito, tratamos de buscar saltos agigantados hacia nuestras metas. Nos decimos a nosotros mismos que los pasos grandes son mejores que los pasos chicos.

No estoy en contra de lo grande. Para las personas que pueden comprar autos grandes y casas enormes, felicidades. Sin embargo, cuando se trata de planear para alcanzar nuestras metas, soy “fan” del milagro de lo pequeño. Lo que sucede es que con frecuencia, los pasos pequeños nos llevan a las metas en una manera que crea menos fricción y más calidad de vida que el enfoque de tratar de alcanzar nuestras metas de un gran salto. Ah, y muchas veces el gran salto no resulta ser un éxito.

Los que no participamos en ciertos esfuerzos, tendemos a ver el progreso suceder a pasos agigantados. Vemos como la tecnología de pronto da un gran salto. Reconocemos a un actor que “de pronto” ha llegado a la cima en su presencia fílmica. Nuestra percepción es que muchos éxitos son el resultado de avanzar a grandes pasos.

Sin embargo, lo que no vemos, es la tremenda cantidad de tiempo, trabajo, sudor, frustración e incertidumbre que conlleva el avance tecnológico o un logro en Hollywood. Nosotros, los consumidores, tendemos a ver los resultados del trabajo de los individuos y de las organizaciones. Y estos resultados dan la apariencia de haber llegado casi mágicamente al mercado.

¿Es un misterio que cuando pensamos en nuestras propias metas, nos seducimos a pensar que podemos llegar a donde queremos en unas cuantas zancadas hacia adelante?

El milagro poco aplaudido de lo pequeño, es que la mayoría de las metas que valen la pena se logran paso a paso, acomodando todo poco a poco.

Regresémonos a nuestros primeros días de escuela. ¿Cómo aprendieron a leer? ¿Cómo aprendieron a leer? ¿El primer día del primer año nos dieron un ejemplar de Don Quijote? ¿Nos dijeron que nos aventáramos y empezáramos a leer? ¡No! Paso a paso nos enseñaron el alfabeto, sus sonidos y como leer y pronunciar algunas palabras básicas. Sin embargo, el transcurso de algunos años relativamente cortos, tomamos posesión de la increíble habilidad de leer.

Celebremos el milagro de lo pequeño. Nos puede ayudar a lograr el éxito más rápido.

Image courtesy of [twobee] / FreeDigitalPhotos.net

*Nota del autor: Es posible que vea aparecer esta columna en un periódico bajo el nombre “Both Sides”. Estoy publicando ésta columna primero aquí en CYInterview.com. He estado escribiendo columnas en periódicos desde hace varios años. Ya que mis columnas han sido bien recibidas en CYInterview.com, pensé en compartirlo con ustedes. Espero lo disfruten. Me pueden enviar sus preguntas y comentarios a [email protected] ¿Les gustó la columna de hoy? Regresen a ver qué más tenemos con frecuencia.